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DAME POLLAS Y LLÁMAME PUTA podría ser un buen título para una novela erótica, una peli porno o del destape, o incluso para las memorias de una prostituta, pero no, es el título de un post que me ha dado por escribir casi de carrerilla donde vomito lo que pienso acerca de un caso que me parte el alma y que esta a la orden del día, mas allá de intentar que algunas personas empaticen o se pongan en la piel de una víctima, diciéndoles que podría ser su hija o su hermana o su madre, algo que por cierto resulta agotador, aunque en muchas ocasiones eficiente, es el hecho de que no debemos permitir que esto suceda y mucho menos se normalice.

Es espeluznante que justo ahora cuando más conciencia social estamos teniendo acerca de la discriminación, el abuso de poder, el abuso sexual, la desigualdad, la manipulación publicitaria y de medios, y la violencia extrema hacia las mujeres, y un largo etc que me lo ahorro por intentar resumir, y que por supuesto no es ni mucho menos importante, justo ahora que parece que estamos abriéndonos a una revolución social para educar e intentar cambiar valores y costumbres que nos han jodido desde que la primera mujer llego a este mundo, sea cuando la ley te da la hostia, sin anestesia.

Soy consciente que voy a publicar este texto y quiero ser lo suficiente responsable como para no entrar a desahogar mis pensamientos por la vía fácil como si estuviese entre amigos, es decir, estoy intentando contenerme para no insultar o faltar el respeto como coloquialmente haríamos entre colegas hablando de casos así. Vamos a ver que tal se me da.

Hace menos de un mes ha salido a la luz el escandalo made in Hollywood, el caso Weinstein, bueno, ojalá solo fuese en Hollywood, mentira, ojalá no fuese ni existiese en ningún lugar, sobre acoso sexual y abuso de poder, en el que no solo han caído productores, presidentes y vicepresidentes, si no también actores y lo que queda… Por fin se ha reunido el suficiente poder de mujeres, investigaciones y poder mediático para hacer frente y que empiecen a caer “estas personas”. Al mismo tiempo que algunas personas nos poníamos las manos a la cabeza y se nos partía el alma solo con pensar el puto infierno que tantas mujeres pueden vivir, teníamos un sentimiento de liberación- satisfacción porque por fin se estaba logrando desenmascarar la mierda.

Al margen de todas las barbaridades que he podido leer, que si por qué no denunciaron en su momento, que solo buscan repercusión, que si son unas aprovechadas, que si todo vale por la fama y blamierda, blamierda, blamierda tras blamierda creo que se ha dado una repercusión brutal y estamos sensibilizándonos y espabilando, y quiero creer que preparando a nuevas generaciones para un cambio de creencia y de adaptación a lo que está bien y a lo que no. Aunque a veces parece que damos tres pasos y retrocedemos cuatro. (Os recomiendo leer este artículo de la revista SHRIMP)

A pesar de las mil doscientas gilipolleces que escuchamos, leemos o vemos a diario sobre la mala interpretación del feminismo, eso de que la gente no tenga diccionarios o enciclopedias en su casa, o datos en el móvil para consultar la RAE online me perturba, a pesar de tener que leer opiniones de personas que dudo que puedan aportar algo más que poder explicar la diferencia entre arriba o abajo, y que odian a Trump pero se les llena la boca llamando feminazis, esa palabra inventada por un intimo amigo suyo, Rush Limbaugh cuyo trabajo consiste en además de comerle el culo y felicitarle por sus medidas, en estar en contra de la igualdad entre hombres y mujeres y estar en contra del aborto que entre otras cosas lo comparó con el holocausto nazi , a toda mujer que defiende la igualdad, o se queja de los abusos con lo que convivimos a diario.

A pesar de que existan mujeres que se nieguen a reafirmarse como feministas, supongo que no les importa tener una diferencia laboral y económica, ni tener menos derechos que los hombres, quien sabe quizás les gustaría volver a hace 100 años y pedir permiso a su padre o a su marido para poder trabajar, y no tener derecho ni a una cuenta bancaria, olvidemos lo de poder estudiar porque encima no querremos ser listas no sea que por alguna de aquellas nuestro hombre pueda sentirse tonto por tener un poco de cultura general o por usar el cerebro. Además de por supuesto servir no a la patria, si no al hombre de la casa y estando más a gusto que un arbusto haciendo apología de la inferioridad, excepto cuando mira por encima del hombro a amargadas con flequillo, gafas, fofas y sin depilar que es como caricaturizan a las feministas protestonas, ahí entonces le invade un sentimiento muy igualado al de su hombre ideal. Imagino que tampoco le importará mucho darle la papeleta a su marido para que él decida a quien votar en las elecciones, o igual decide no votar porque para que participar en algo que puede afectar a la sanidad, educación o incluso economía de los suyos o su nación ¿NO?

A pesar de que no exista mujer en la tierra que no haya sido llamada GUARRA, PUTA o ZORRA por no hacer, decir, vestir, bailar, actuar o follar como alguien espera de ella. Ojalá exista un día en el que nazcan mujeres que jamás tengan que escucharlo y esas palabras sean tan arcaicas o vetustas que piensen que solo las dicen los ancianos.

A pesar de que el 98% de las mujeres hemos tenido que soportar comentarios, ya no solo machistas, si no cerdos, obscenos, subidos de tono, que no hemos pedido ni pertenecen a ningún tipo de juego ni tonteo, de tener que notar cierta ida de mano, o incluso tener que educadamente aguantar miradas de depravados.

A pesar de todo esto y mucho más que se acepta y normaliza a diario, a pesar de todo esto existimos las personas, hombres y mujeres que creemos que el feminismo es necesario, porque la igualdad es necesaria. Y creémos que cada vez esto debe tener más fuerza, porque no es normal que en casi ya terminando el 2017 se siga fustigando a la víctima.

No es normal que una mujer sea violada.

Jamás debería ocurrir una violación.

No es normal que 1, 3, 5, o 25 tíos violen a una mujer (recordemos que con pruebas brutales como conversaciones de whatssapp donde hasta se habla de drogas y se lo toman como si fuese la anécdota divertida de las vacaciones) y se intente culpabilizar a la victima. ¿Por qué? ¿Se pasó bebiendo? ¿Es muy puta? ¿No cerró bien las piernas? (ojo esto fue una pregunta de una señora jueza, Carmen Molina Mansilla que le preguntó a una víctima hace un año, NO ES BROMA, podéis leer AQUÍ)¿Qué hacía que no estaba en su casa? ¿Para que va esas fiestas? ¿Y qué hace que esta intentando rehacer su vida y no está metida en su casa con ansiolíticos, tratamiento psiquiátrico, llorando o intentando suicidarse porque unos energúmenos han decidido que su vida ni su coño valen una mierda?

¿Alguien puede creer que una mujer de 18 años (para mi es una chiquilla) les dice a cinco tío bastante más mayores “Ey porque no me folláis entre los cinco en este portal y luego me dejáis tirada por donde se os ocurra sin documentación ni nada y me destrozáis, eso si antes dadme droga vale? “ Claro que iban a hacer ellos si les pone a tiro semejante puta pidiendo pollas.

No es normal que existan personas que intenten justificar la inocencia de estos señores, no es normal que su familia en lugar de preguntarse que han hecho mal y que puta educación de mierda les han dado a sus hijos, se les ocurra la idea de poner detectives para ver si la pillan, a ella, a la tía que han violado entre cinco, INTENTANDO VIVIR y tener pruebas para que sus hijos salgan de la cárcel y se les considere inocentes.

Claro reflejo de esa educación de mierda.

No es normal que exista un juez que sea capaz de admitir semejante brutalidad como prueba de defensa.

No es normal que se nos responsabilice de “no haber tomado medidas, o ser precavidas” para no ser violadas.

No es normal que se trate de educar para evitar una violación en lugar de educar para evitar que existan agresores.

No es normal que hace tres semanas a más de medio país se le fuese la vida por Cataluña y la independencia, pero que con algo así no se os esté yendo también.

No es normal que mientras estoy escribiendo esto, en plena madrugada, una mujer, esté siendo violada, la media en España es de una violación cada ocho horas.

No es normal que de repente alguien pueda decidir que tu vagina es suya y pueda destrozarte.

No es normal que estéis siendo conscientes de todo esto y no os inmutéis.

Esta guerra se terminará el día que a las mujeres se nos respete y se nos trate por igual. El día que nadie nos maltrate, nos viole ni nos mate.

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PD: Nos queda mucho, muchísimo por aprender, a mi la primera ojo, para dejar de normalizar comportamientos que tenemos aprendidos desde antes incluso que nos enseñaran a leer. Sigo y seguiré pensando que hay mas gente buena que mala en el mundo, que se puede cambiar, que se puede educar, y que todo debe fluir y evolucionar de una forma digna e igualitaria, que el amor y el respeto no son una utopía, y que cada persona que logre rectificar y erradicar este tipo de pensamientos y comportamientos es un logro para la humanidad.

Llamadme ignorante, ilusa o loca del coño.

Por último quiero citar estas palabras de Christiane Taubira, política francesa y ex ministra de Justicia:

“Es una oportunidad para entender cuál es nuestra lucha.Para saber que siempre peleamos contra el poder, en casa, en la familia o en el trabajo. La pelea es contra el poder, por eso, la igualdad es la clave y la educación fundamental”.

¡Hola! Soy Salud Martínez y actualmente soy Jefa de Redacción de la revista Heels Magazine y estilista freelance en diferentes medios. También realizo trabajos como Fashion Consultant y Asesora de Imagen en Madrid y Valencia. Si necesitas mi ayuda, estaré encantada en colaborar en tu proyecto. ¡Gracias por leerme! Salud Martínez

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